En el momento en el que creas un Dios, inmediatamente creas al diablo.


En el momento que empiezas a pensar en el orden surge el desorden. En el momento en el que piensas en Dios, el diablo ya está presente. Porque el pensamiento solo puede ser de los opuestos de la dualidad. Por eso se insiste en alcanzar un estado de No-pensamiento, entonces serás uno, de otra forma seguirás siendo dos.

Todas las religiones occidentales dividen. Dicen “Dios es bueno” ¿Y dónde ponen todo el mal? Así se crea el diablo. En el momento en el que creas un Dios, inmediatamente creas al diablo.


Lao Tse nunca habla de Dios, ni siquiera usó la palabra Dios, porque una vez que usas la palabra Dios, el diablo entra por la misma puerta.


Cuando todos en la tierra reconocen la belleza como belleza, entonces reconocen la fealdad. El mundo será bello cuando la gente se haya olvidado de la belleza porque entonces no habrá fealdad. El mundo será moral cuando se haya olvidado de la palabra moral porque entonces no habrá inmoralidad. El mundo estará en orden cuando no haya nadie que lo fuerze intentando crear orden.


¿Te has dado cuenta que los Santos que intentan ser virtuosos se vuelven más consciente de sus pecados? Cuanto más intenta ser un santo surge entonces el reconocimiento del pecado. Más sienten que están rodeado De pecados.


Intenta ser bueno y encontrarás lo malo que eres, intenta ser amoroso y encontrarás el odio, la ira. Abandona la dicotomia, se sencillo. Cuando eres sencillo no sabes quien eres si bello o feo.


No seas orgulloso de lo que sabes; si sabes que sabes eres ignorante. Si sabes que no sabes, eres sabio.


Eliges ser religioso, y la ireligiosidad se convierte en tu sombra; eliges ser santo y el pecado se convierte en tu sombra. Elige y tendrás dificultades. No eligas. Deja que fluya la vida. No intentes ser un santo porque sino tu santidad será santidad real; el orgullolo afeará todo.



Muchas veces los pecadores han alcanzado lo divino. 

Una vez un Santo llamó a las puertas del cielo a su vez justo a su lado llamó también al pecador. El santo conocía al pecador porque vivía en la misma ciudad y habían muerto el mismo día. Se abrieron las puertas y el portero, San Pedro ni siquiera miró al santo, pero dio la bienvenida al pecador. EL santo se ofendió, no esperaba que ningún pecador sea bienvenido. “Me ofendes, ¿ por qué no me reciben bien cuando al pecador se le ha recibidio con tal bienvenida? Esa es la razón, tú lo esperabas, él no; el se siente agradecido por haber venido al cielo, mientras tú sientes que te lo has ganado. Él siente la gracia de Dios, pero tú sientes que es un esfuerzos que lo has conseguido, para ti es un logro y todos los logros son del ego; él es humilde, no puede creer que hay avenido al cielo. Es posible que un pecador pueda llegar al cielo y que un santo falle.

Los opuestos no son realmente opuestos, sino complementarios. Cómo puede existir el amor sin el odio, la vida sin la muerte, el cielo sin el infierno. Son dos aspectos de la misma moneda. No elijas, crea una armonía entre los dos, solo así eres total.



No intentes ser perfecto, intenta ser total. Si quieres ser perfecto sigues a Buda o cristo. Si quieres ser total sigues a Lao Tse.

El tao es totalidad, la totalidad no es perfecta, cualquier cosa que es perfecta está muerta. Ha negado la otra parte. No elijas, vive la vida como viene. Disfruta el momento en su totalidad y no te preocupes por el futuro o el pasado, y entonces tiene riqueza. 


Si sólo tienes lo más elevado entonces eres pobre. Nietzsche decía "un árbol que quiere alcanzar el cielo tiene que bajar a la tierra más profunda"; las raíces tienen que ir a lo más profundo del infierno; solo entonces puede alcanzar el cielo; el árbol tendrá que tocar ambos, el cielo y el infierno. Lo mismo sucede con el hombre de alguna forma tienes que reunir al diablo y a lo divino en lo más profundo del ser. El Dios cristiano o el judío son muy pobres, no tienen sal, no tienen sabor; la sal se ha convertido en el diablo. En la existencia existe una unidad entre los opuesto. Ser y no ser. 






Ama a tus hijos pero no los poseas, ama a tu esposa, pero no la poseas. En el momento que posees has sido poseído. El poseas, porque la posesión trata de destruir el centro del otro. Estate en el mundo sin embargo no estés en él. Permite que todo fluya. Simplemente vive como parte del todo.


En el momento en el que creas un Dios, inmediatamente creas al diablo. En el momento en el que creas un Dios, inmediatamente creas al diablo. Reviewed by Jesus Daniel on marzo 18, 2019 Rating: 5